jueves, 13 de enero de 2011

Cómo sobrevivir a un jefe estresado


¿Se ha enfrentado alguna vez a un jefe estresado e inseguro capaz de acabar con los nervios del empleado más paciente? Si su respuesta es afirmativa seguro que es uno de los miles de profesionales que sucumbe a la ansiedad y la tensión del momento.

La tensión, el estrés y la ansiedad pueden aniquilar el mejor talento cuando la situacion lo requiere. Dominar estas trampas es la regla de oro para salir airoso de cualquier problema profesional y -de paso- ganarse la confianza de un jefe que no se sabe dominar a sí mismo.

Hay empleados brillantes que superan este tipo de situaciones sin perder la compostura, pero hay otros, tambien brillantes, que quedan aniquilados cuando no son capaces de controlar ese estado de ánimo que despierta su jefe en el peor de los momentos.

Hoy en dia, se estima que mas de un tercio de los gerentes de las empresas viven bajo presión, y todos se lo atribuyen al tiempo. Pero la realidad es que todo se debe a una mala administracio del tiempo y no el tiempo en sí.

Un jefe exigente y estresado suele desencadenar procesos que el empleado no puede controlar, un poco de organización es la medicina recomendada en todo salos casos.

Hay tres herramientas básicas que contribuyen a prevenir la aparición del estrés y la ansiedad en el entorno laboral:

- La identificación de los factores estresantes: “Es importante elaborar el diagnóstico de la realidad de la compañía para poder abordar las causas y su prevención”.

- Contar con un programa de evaluación de recursos propios para hacer frente de una forma realista a la demanda de trabajo.

- Evitar factores de ambiente irritables como el exceso de ruido, temperaturas extremas (elevadas o bajas) o las dietas inadecuadas.
Una buena manera de enfrentarse al mal humor del jefe con elegancia y ganarle en el primer asalto: Si el lunes llega nervioso, por qué no recibirle con una sonrisa.

Además del optimismo se pueden aplicar cinco pautas para combatir el estrés y la ansiedad:

- Generar cultura de conciliación familiar-laboral disminuyendo los periodos potenciales de fatiga laboral.

- Recordar que un equipo que sólo trabaja, trabaja peor. Dejar espacio para el ocio y el esparcimiento contribuye a una mejora del rendimiento.

- Desarrollar una cultura de escucha empática.

- Apoyar y gestionar adecuadamente la diversidad.

- Utilizar programas de desarrollo individual.


Fuente: Expansion.com
Related Posts with Thumbnails