Todos sabemos que atrás han quedado los días de ritmos regulares -o casi quietos- en cuanto a información a revisar.
Revisar datos, planes, información, estrategias. Ahora la mayoría de los líderes reciben un flujo constante de datos sobre clientes, operaciones, mercados,
competidores, y mucho más.
Si su problema es sentirse inundado por la avalancha de información, aquí hay tres sencillas maneras de manejarla:
- Centrarse en unos pocos indicadores clave. No trate de
absorber todo. Preste atención a lo que importa y le permita entrar en acción.
- Diferenciar la opinión, de los datos. No tome la opinión de una persona como si fuese verdad. Las personas pueden observar el mismo evento y
lo interpretan de manera diferente en función de sus propios prejuicios y su estado de animo.
- Utilizar la información como base para el diálogo. Que su equipo le ayude a clasificar la información interpretándola de acuerdo a sus necesidades. Tomo en cuenta sus pensamientos sobre las tendencias que ven en el
flujo de datos.