miércoles, 28 de septiembre de 2011

El dividendo de la felicidad


La mayoría de las empresas en el mundo pregonan que "nuestra gente es nuestro mayor activo". Sin embargo, encuestas actuales -sobre niveles de satisfacción en los empleados en relación a su trabajo- han revelado que uno de cada tres empleados encuestados revelaron que están pensando seriamente en dejar su empleo actual.

¿A qué se debe esa falta de felicidad en el trabajo?

Que el empleado esté satisfecho con el trabajo y con lo que hace  es la clave en la tasa de rotación en una empresa. Su felicidad -y consecuente tranquilidad- es la mayor ventaja en la economía moderna. Es contar con una fuerza de trabajo feliz y comprometida.

Sin embargo, hay empresas que se preocupan mas por capacitar y entrenar en liderazgo ignorando el papel que desempeña la felicidad en la efectividad del mismo liderazgo.

Dado el nivel sin precedentes de infelicidad en las empresas y el vínculo directo entre la felicidad de los empleados y los resultados del negocio, la pregunta no es si debe -o no- importar la felicidad en el personal de las empresas, sino ¿qué puede hacer una empresa para elevar el nivel de felicidad de sus empleados?

Invertir para aumentar la felicidad de sus empleados puede ser un gran desafío para la empresa, ya que esto no debe ser temporal, sino permanente. Pues proporcionarles cursos de psicología positiva y cómo aplicar esos principios en el trabajo suele traer consecuencias satisfactorias como lo son la eliminacion de estres, percepción de apoyo social y optimismo reflejado en el trabajo. A menudo esto suele considerarse como un "efecto de luna de miel" ya que una vez terminado el entrenamiento y a pesar de que el empleado se siente totalmente cambiado, en cuanto llega a su oficina y ve su "bandeja de entrada", inmediatamente vuelve a su estado anterior.

Aún así, el efecto temporal es bueno.

De ahí que, un breve entrenamiento -con asistencia no obligatoria- puede crear un hábito positivo con un alto retorno de la inversión no sólo a corto plazo, sino a la larga. Los empleados empezarán a hacer dos cosas por cuenta propia. En primer lugar, reconoceran que la felicidad es una ventaja en el trabajo. Esto los animará a buscar la felicidad en el presente en lugar de esperarla en el futuro. Como resultado, su cerebro tendrá más recursos para realizar su labor. En segundo lugar, puede entrenar su cerebro para lograr niveles superiores de felicidad en el trabajo mediante la creación de hábitos que  aumenten su satisfacción en el mismo.

Estos hábitos podrían ser los siguientes:

•Anotar tres cosas nuevas que agradecemos de cada día;

•Escribir -en 2 minutos- una experiencia positiva tenida en las últimas 24 horas;

•Ejercitarse durante 10 minutos al día;

•Meditar durante 2 minutos, centrándose en la respiración de entrada y de salida;

•Escribir un correo a primera hora de la mañana dándole las gracias a un miembro de su equipo.
Como se puede ver, la gratitud, el centrarse en experiencias positivas, hacer ejercicio, meditar y hacer actos de bondad son las formas de cambiar el patrón mediante el cual el cerebro considera que esta obrando.

Este escrito es sólo el comienzo de la comprensión de cómo crear y mantener una fuerza de trabajo positiva y comprometida. Los resultados indicaran claramente que una empresa puede influir en la felicidad de sus empleados con una breve intervención y poca inversión de recursos, manteniendo los efectos incluso en momentos de gran reto.

En otras palabras, invertir en felicidad paga grandes dividendos.


Fuente Original: HBR

Related Posts with Thumbnails