En ocasiones, en las empresas, es necesario un análisis de la situación de la misma, ya sea para efectos internos o externos.
Para el primero basta que los directivos giren una orden y se inicie con la planeación y posterior ejecución para que se lleve a cabo.
Sin embargo, para el análisis externo es necesario se determinen las necesidades del mismo para iniciar con la selección de la firma a participar, lineamientos a seguir y resultado deseado.
Para el análisis interno se tiene acceso a toda la información necesaria, pues se realiza dentro de la misma empresa y es llevado a cabo por su propio personal, conocedor de la operación; en tanto que el externo, por lo general, es llevado a cabo fuera de la empresa, lo cual puede limitar o inducir el resultado.